Las intervenciones en la senescencia celular se dirigen a las células senescentes, que se acumulan con la edad y contribuyen a la disfunción tisular y a la inflamación crónica. Estas intervenciones tienen como objetivo eliminar o modular las células senescentes para mejorar el periodo de salud (healthspan) y potencialmente extender la longevidad.
Las células senescentes son células que han dejado de dividirse pero permanecen metabólicamente activas, secretando factores dañinos que contribuyen al envejecimiento. Eliminar estas células o prevenir su acumulación puede ralentizar los procesos de envejecimiento.

Estas intervenciones funcionan a través de:
La evidencia actual incluye:
Estudios en ratones han demostrado que los fármacos senolíticos pueden mejorar la función física y prolongar la esperanza de vida en la vejez.[1] Un ensayo clínico demostró que la combinación de dasatinib y quercetina redujo la carga de células senescentes y mejoró la función física en pacientes con fibrosis pulmonar idiopática.[2]
Los riesgos potenciales incluyen:
Xu M, Pirtskhalava T, Farr JN, et al. Senolytics improve physical function and increase lifespan in old age. Nat Med. 2018;24(8):1246-1256. https://www.nature.com/articles/s41591-018-0092-9 ↩︎
Justice JN, Nambiar AM, Tchkonia T, et al. Senolytics in idiopathic pulmonary fibrosis: Results from a first-in-human, open-label, pilot study. EBioMedicine. 2019;40:554-563. https://www.thelancet.com/journals/ebiom/article/PIIS2352-3964(19)30094-0/fulltext ↩︎