| Indication | Preservación de la fertilidad electiva y médica, evaluación de la reserva ovárica [^1][^2][^3] |
| Access | Derivación clínica (especialistas en endocrinología reproductiva e infertilidad) [^1][^2] |
| Diagnostic Criteria | Evaluado clínicamente mediante marcadores bioquímicos y ecográficos de la reserva ovárica [^3][^4] |
| Safety Profile | Moderado (riesgos de la extracción quirúrgica, síndrome de hiperestimulación ovárica) [^2][^4] |
| Key Markers | Hormona antimülleriana (AMH), recuento de folículos antrales (AFC) [^3][^4] |
| Est. Cost | Sustancial; los altos costos de bolsillo y las tarifas de almacenamiento anual representan barreras importantes [^2][^8][^9] |
La evaluación de la reserva ovárica y las tecnologías de preservación de la fertilidad representan un avance importante en la medicina reproductiva, ofreciendo una metodología altamente validada para cuantificar la reserva de ovocitos restante y salvaguardar el potencial reproductivo futuro [1][2][3]. La evaluación de la reserva ovárica se basa principalmente en marcadores endocrinos y ecográficos, que guían la personalización de los protocolos de estimulación ovárica controlada (COS) [2:1][4][5]. Las pruebas generales de reserva ovárica y la preservación de la fertilidad electiva (planificada) se rigen por las directrices de medicina reproductiva, como las de la American Society for Reproductive Medicine (ASRM) [2:2][5:1] y la European Society of Human Reproduction and Embryology (ESHRE) [4:1]. Por el contrario, la American Society for Clinical Oncology (ASCO) establece directrices clínicas centradas estrictamente en pacientes que se someten a tratamiento contra el cáncer (oncofertilidad médica) antes de recibir terapias gonadotóxicas [6][7][8].
Los ovocitos vitrificados y los embriones criopreservados ofrecen opciones a largo plazo altamente efectivas para preservar el potencial reproductivo [1:6][5:6][10:2]. Sin embargo, debido a que los marcadores de reserva ovárica miden exclusivamente la cantidad de ovocitos en lugar de la calidad de los mismos (la cual depende estrictamente de la edad), los médicos deben enfatizar que un nivel normal de AMH/AFC no es una garantía de un futuro nacimiento vivo, así como un nivel bajo de AMH/AFC en una paciente joven tampoco indica infertilidad [2:6][5:7].
En la práctica clínica, la reserva ovárica de una mujer se refiere al tamaño de la reserva folicular restante [2:7][9:1]. A diferencia de los hombres, que experimentan una espermatogénesis continua durante toda la vida pospuberal, la cantidad total de folículos en una mujer es finita, se establece durante el desarrollo fetal y disminuye de forma natural con el aumento de la edad reproductiva [2:8][9:2]. Esta disminución progresiva y dependiente de la edad en la cantidad de folículos se acompaña de una disminución concomitante en la calidad de los ovocitos, lo que conduce a tasas más bajas de nacimientos vivos a medida que avanza la edad materna [2:9][5:8].
La evaluación de la reserva ovárica de una paciente se basa en marcadores bioquímicos y biofísicos, que sirven como medidas indirectas de la reserva folicular restante [2:10][4:5]. Los médicos utilizan estos marcadores principalmente para predecir el rendimiento de ovocitos tras la estimulación ovárica controlada, lo que ayuda a adaptar las dosis iniciales de gonadotropinas y a seleccionar los protocolos de estimulación adecuados [2:11][4:6].

Figura 1: Disminución progresiva relacionada con la edad de la reserva ovárica, la hormona antimülleriana (AMH) y el recuento de folículos antrales (AFC), con una marcada aceleración a partir de los 35 años [2:15][9:3].
Un concepto fundamental en la endocrinología reproductiva es la distinción entre la edad cronológica y la reserva ovárica biológica [2:16][5:9]:
La evaluación de la reserva ovárica de una paciente implica una valoración sistemática de marcadores bioquímicos y biofísicos [2:23][4:10][3:1]. Estas pruebas sirven como marcadores indirectos del tamaño de la reserva de folículos en reposo y se utilizan principalmente para estimar la respuesta a la estimulación ovárica controlada [2:24][4:11].
La hormona antimülleriana (AMH) es un biomarcador sérico secretado por los folículos en crecimiento de pequeño tamaño que sirve como marcador clínico para estimar la reserva ovárica [2:25][4:12]. Los niveles de AMH disminuyen progresivamente con la edad, actuando como un indicador de la reducción de la reserva de folículos [2:26][9:7]. Aunque la AMH es un marcador validado de la cantidad de ovocitos, no refleja la salud o calidad de los mismos, ni la probabilidad general de lograr un embarazo [2:27][5:13].
El recuento de folículos antrales (AFC) es un marcador ecográfico que mide el número de folículos antrales visualizados en ambos ovarios mediante ecografía transvaginal [2:28][4:13]. Sirve como una medida biofísica en tiempo real de la reserva de folículos con capacidad de respuesta, lo que ayuda a guiar la selección y personalización de las dosis de gonadotropinas [2:29][4:14]. Sin embargo, el AFC está sujeto a la variabilidad interobservador y depende de la experiencia del operador y de la resolución del ecógrafo.
Los niveles basales de FSH y estradiol se miden durante la fase folicular temprana del ciclo menstrual [2:30][9:8]. A medida que disminuye la reserva de folículos ováricos, los niveles basales de FSH suelen mostrar un aumento compensatorio debido a la disminución de la retroalimentación negativa [2:31][9:9]. El estradiol de la fase folicular temprana debe evaluarse conjuntamente, ya que un nivel elevado de estradiol puede suprimir artificialmente los niveles de FSH, enmascarando potencialmente una disminución de la reserva ovárica [2:32][9:10].
REALIDAD CLÍNICA CRÍTICA
Las pruebas de reserva ovárica (como la AMH y el AFC) NO deben comercializarse ni utilizarse como marcadores diagnósticos de fertilidad natural o concepción espontánea en mujeres fértiles [2:33]. Las directrices clínicas y las revisiones enfatizan que las medidas de la reserva ovárica no reflejan la probabilidad de concepción natural de una paciente [2:34]. La reserva ovárica se define como el número de ovocitos que permanecen en el ovario (cantidad/número de ovocitos), y los marcadores de reserva ovárica están estrictamente validados como predictores del rendimiento de ovocitos tras la estimulación ovárica controlada y la recuperación de ovocitos, ayudando a los médicos a personalizar los protocolos de estimulación [2:35][4:15].
La tecnología de reproducción asistida (ART) moderna proporciona tres modalidades principales establecidas para salvaguardar el potencial reproductivo futuro [1:7][5:14][10:3].
La criopreservación de ovocitos es el estándar de atención para personas solteras que optan por la preservación de la fertilidad planificada (electiva) o médica [1:8][5:15][12].
La criopreservación de embriones es una modalidad establecida y altamente exitosa para personas con una pareja estable o para aquellas que utilizan semen de donante [1:11][5:19][10:6].
Clasificada anteriormente como experimental, la OTC es ahora una opción clínica estándar establecida, particularmente para mujeres prepúberes (para quienes es el único método establecido) o pacientes adultas que no pueden retrasar el inicio de terapias gonadotóxicas durante los 10 a 14 días requeridos para la estimulación ovárica estándar [6:3][1:16][13:1][10:9].
La oncofertilidad representa una intersección crucial entre la oncología clínica y la medicina reproductiva para optimizar la calidad de vida centrada en el paciente después de la remisión [6:4][1:19][10:13].
Durante la quimioterapia, se pueden administrar agonistas de la GnRH para suprimir el eje hipotálamo-hipófisis-ovario, colocando a los ovarios en un estado de supresión temporal [6:5][5:20][7:3].
El éxito clínico de la preservación de la fertilidad depende de la edad en el momento de la recuperación y de la cantidad de gametos vitrificados [5:21].
El éxito clínico de la utilización de ovocitos criopreservados depende en gran medida de la edad, observándose resultados significativamente superiores cuando los ovocitos se recuperan y almacenan a una edad cronológica más joven [5:22].
Aunque los porcentajes específicos de nacidos vivos varían según el entorno clínico, las directrices médicas y los datos de los registros confirman que la tasa de nacidos vivos exitosos por ciclo es mayor en las mujeres que almacenan ovocitos a una edad más joven (como menores de 35 años) en comparación con aquellas que los almacenan a edades más avanzadas, lo que refleja la disminución de la normalidad cromosómica de los ovocitos dependiente de la edad [5:23]. Los datos de los registros clínicos y las directrices de las sociedades profesionales indican que las tasas de nacidos vivos son significativamente más altas para los ovocitos criopreservados a una edad más joven (por ejemplo, a los 35 años o menos) en comparación con las cohortes de mayor edad, lo que ilustra el profundo impacto de la edad cronológica en la calidad general de los ovocitos y el éxito reproductivo [5:24].
Los profesionales clínicos deben asesorar a las pacientes sobre el hecho de que no existen garantías de un futuro nacido vivo, y que la probabilidad de éxito es una función acumulativa del número de ovocitos maduros vitrificados [5:25]. En general, almacenar un mayor número de ovocitos maduros aumenta la probabilidad acumulada de lograr al menos un nacido vivo; sin embargo, las pacientes de mayor edad suelen requerir un mayor número de ovocitos recuperados para alcanzar tasas de éxito comparables, debido a que el avance de la edad cronológica es el principal determinante del éxito reproductivo [5:26].
La implementación de la preservación de la fertilidad conlleva importantes complejidades financieras, legales y sociológicas [1:26][14][15].
La preservación de la fertilidad se asocia con costos de bolsillo sustanciales y tarifas de almacenamiento continuas, lo que representa importantes barreras financieras para el acceso a la atención [1:27][14:1]. El costo de los medicamentos, el monitoreo clínico, la recuperación quirúrgica y el criomantenimiento a largo plazo en nitrógeno líquido puede resultar prohibitivo para muchas pacientes, en particular cuando no está cubierto por el seguro médico [1:28][14:2]. Las barreras socioeconómicas limitan enormemente el acceso; las pacientes que viven en zonas no urbanas o de menor nivel socioeconómico tienen una probabilidad significativamente menor de someterse a la preservación de la fertilidad [14:3].
Un problema importante es que, a pesar de las directrices claras de la ASCO y la ASRM que recomiendan una consulta temprana, las tasas reales de asesoramiento siguen siendo bajas [1:29][15:1]. Un estudio de métodos mixtos que evaluó la integración de las directrices de la ASCO en la práctica clínica reveló que el conocimiento de los oncólogos sobre las directrices específicas para la discusión de la fertilidad era bajo, y más de la mitad de los adolescentes y adultos jóvenes informaron que solo se incluyeron dos componentes de las directrices de la ASCO en las conversaciones [15:2]. Barreras como los problemas de comunicación, la falta de tiempo y el costo representan factores de gran relevancia [15:3].
El almacenamiento a largo plazo de material genético plantea complejas cuestiones legales y éticas [1:30]:
En respuesta al declive natural de la reserva ovárica, han surgido varias intervenciones experimentales, comercializadas bajo el concepto de "rejuvenecimiento ovárico". Los médicos deben asesorar a las pacientes de que estas terapias se consideran experimentales, carecen de validación clínica de alta calidad y no están recomendadas ni respaldadas por las principales guías de consenso clínico (como ASCO o NCCN) [6:9][5:27][7:7][11:5].
Las guías establecidas reconocen estrictamente la criopreservación de ovocitos, embriones y tejido ovárico como opciones estándar y clínicamente validadas para preservar el potencial reproductivo femenino [6:10][5:28][10:14]. Actualmente no existen ensayos controlados aleatorizados (ECA) de alta calidad y a gran escala que demuestren que las terapias alternativas —como las inyecciones intraováricas de plasma rico en plaquetas (PRP), las terapias con células madre o los suplementos orales— mejoren las tasas de embarazo clínico o las tasas de nacidos vivos en pacientes con reserva ovárica disminuida o insuficiencia ovárica prematura [6:11][5:29][10:15]. Los médicos no deben presentar estas opciones como clínicamente validadas o establecidas, y deben centrar la educación de la paciente en las técnicas de criopreservación estándar y probadas [6:12][5:30][10:16].
A continuación se evalúan las principales intervenciones clínicas utilizadas para evaluar y preservar el potencial reproductivo, basándose en la evidencia clínica actual.
| Resultado / Objetivo | Efecto* | Consistencia | Calidad de la evidencia | Ensayos | Notas (población, duración, dosis) |
|---|---|---|---|---|---|
| Vitrificación de ovocitos (LBR para edad ) | Alta | Alta | Cohortes / Guías | Produce altas tasas acumuladas de nacidos vivos; depende en gran medida de almacenar una cohorte suficiente de ovocitos maduros [5:31]. | |
| Vitrificación de ovocitos (LBR para edad ) | Alta | Alta | Cohortes / Guías | Menor tasa de nacidos vivos por ciclo de descongelación debido a la edad cronológica avanzada y a la tasa basal de aneuploidía ovocitaria [5:32]. | |
| Vitrificación de embriones | Alta | Alta | Registros / Guías | Método de preservación de la fertilidad muy consolidado; asociado a una alta supervivencia y éxito post-descongelación [1:34][10:17]. | |
| Criopreservación de tejido ovárico (OTC) | Alta | Moderada | Cohortes / Guías | Restaura la función endocrina ovárica postrasplante; estándar para casos médicos urgentes y prepúberes [1:35][13:6][10:18]. | |
| Supresión ovárica con agonistas de la GnRH | Moderada | Moderada | ECA / Guías | Recomendado solo como tratamiento complementario durante la quimioterapia para el cáncer de mama para reducir el riesgo de POI, no como sustituto de la criopreservación [6:13][7:8][11:6]. | |
| Asesoramiento sobre preservación de la fertilidad | Alta | Alta | Guías | Recomendado universalmente por las principales guías para discutir los riesgos de fertilidad y las opciones de preservación antes de iniciar el tratamiento [6:14][7:9][11:7]. | |
| Criopreservación de esperma | Alta | Alta | Registros / Guías | Método estándar y muy consolidado para preservar el potencial reproductivo en varones pospúberes [6:15][7:10][11:8]. |
No. La AMH se utiliza clínicamente como una medida indirecta de la reserva ovárica para estimar el rendimiento esperado de ovocitos durante la estimulación ovárica controlada y para personalizar las dosis iniciales de gonadotropinas [2:37][4:18]. Sin embargo, debido a que la AMH mide exclusivamente la cantidad de folículos y no refleja la calidad de los ovocitos (la cual depende estrictamente de la edad), es un predictor deficiente del potencial reproductivo natural y no debe utilizarse como una prueba de fertilidad única para predecir la probabilidad de una concepción espontánea y sin asistencia [2:38]. En pacientes jóvenes, una AMH baja no indica subfertilidad, ya que la calidad de los ovocitos sigue siendo alta y está determinada principalmente por su joven edad cronológica [2:39].
Tanto la criopreservación de embriones como la de ovocitos son opciones clínicas estándar y altamente eficaces para preservar el potencial reproductivo [5:33][10:19]. Aunque históricamente la congelación de embriones se ha asociado con un alto éxito tras la descongelación, requiere fertilizar los ovocitos con esperma de la pareja o de un donante, lo que puede introducir complejos desafíos interpersonales, éticos y legales con respecto a su disposición futura en caso de divorcio, separación o fallecimiento [1:36]. La congelación de ovocitos evita estos riesgos legales interpersonales, preservando la total autonomía reproductiva de la persona [1:37][12:3].
La probabilidad acumulada de lograr un futuro nacido vivo depende en gran medida tanto del número total de ovocitos maduros vitrificados como de la edad de la paciente en el momento de la recuperación [5:34]. Debido a que la calidad de los ovocitos depende estrictamente de la edad, las pacientes más jóvenes tienen tasas de nacidos vivos significativamente más altas por ovocito descongelado [5:35]. Los datos del registro confirman que las tasas de nacidos vivos son significativamente superiores para las personas que almacenan ovocitos a los 35 años o menos en comparación con aquellas que los almacenan a edades más avanzadas [5:36]. Las pacientes de mayor edad suelen requerir un número significativamente mayor de ovocitos recuperados para lograr tasas de éxito comparables [5:37].
En muchos escenarios clínicos, la preservación de la fertilidad estándar se puede realizar de manera segura antes de iniciar terapias gonadotóxicas [1:38]. Sin embargo, debido a que la viabilidad, la seguridad y el momento de la estimulación ovárica controlada dependen en gran medida del tipo de cáncer, la urgencia del tratamiento, la edad de la paciente y el estado médico general, la derivación temprana y una coordinación multidisciplinaria y rápida entre los equipos de oncología y reproducción son esenciales [6:16][1:39]. Para las pacientes que no pueden someterse a estimulación debido a cronogramas oncológicos urgentes, se pueden utilizar opciones alternativas como la criopreservación de tejido ovárico [1:40][13:7][10:20].
La OTC es una opción clínica estándar establecida que implica la extirpación quirúrgica y la vitrificación del tejido de la corteza ovárica externa, que contiene una densa población de folículos primordiales [13:8][10:21]. Es la única opción para niñas prepúberes que se enfrentan a tratamientos gonadotóxicos (ya que no pueden someterse a estimulación ovárica) y para pacientes adultas que no pueden retrasar su quimioterapia de 10 a 14 días para someterse a un ciclo estándar de recuperación de ovocitos [1:41][13:9][10:22]. Tras la remisión, el tejido se autotrasplanta de nuevo en la paciente, donde restaura la función endocrina ovárica y ha dado lugar a embarazos espontáneos y asistidos por IVF [13:10][10:23].
Kalluru S, Vu M, Brady PC. Fertility preservation for cancer: referral guidelines, treatment options, and specific considerations. Fertility and Sterility. 2025. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40854469/ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎
Practice Committee of the American Society for Reproductive Medicine. Testing and interpreting measures of ovarian reserve: a committee opinion. Fertility and Sterility. 2020;114(6):1151-1157. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33280722/ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎
Practice Committee of the American Society for Reproductive Medicine. Fertility evaluation of infertile women: a committee opinion. Fertility and Sterility. 2021;116(5):1255-1265. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34607703/ ↩︎ ↩︎
ESHRE Guideline Group on Ovarian Stimulation, Bosch E, Broekmans F, et al. ESHRE guideline: ovarian stimulation for IVF/ICSI. Human Reproduction Open. 2020;2020(2):hoaa009. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32395637/ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎
Practice Committee of the American Society for Reproductive Medicine. Evidence-based outcomes after oocyte cryopreservation for donor oocyte in vitro fertilization and planned oocyte cryopreservation: a guideline. Fertility and Sterility. 2021;116(1):26-47. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34148587/ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎
Su HI, Lacchetti C, Letourneau J, et al. Fertility Preservation in People With Cancer: ASCO Guideline Update. Journal of Clinical Oncology. 2025;43. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40106739/ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎
Oktay K, Harvey BE, Partridge AH, et al. Fertility Preservation in Patients With Cancer: ASCO Clinical Practice Guideline Update. Journal of Clinical Oncology. 2018;36(19):1994-2001. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29620997/ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎
Oktay K, Harvey BE, Loren AW, et al. Fertility Preservation in Patients With Cancer: ASCO Clinical Practice Guideline Update Summary. Journal of Oncology Practice. 2018;14(6):381-385. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29768110/ ↩︎
Practice Committee of the American Society for Reproductive Medicine. Testing and interpreting measures of ovarian reserve: a committee opinion. Fertility and Sterility. 2012;98(6):1407-1415. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23095141/ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎
Martinez F, International Society for Fertility Preservation–ESHRE–ASRM Expert Working Group. Update on fertility preservation from the Barcelona International Society for Fertility Preservation-ESHRE-ASRM 2015 expert meeting: indications, results and future perspectives. Human Reproduction / Fertility and Sterility. 2017;32(9):1802-1811 / 108(3):407-415. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29117320/ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎
Bhinder JK, Peera M, Al-Khaifi M, et al. Comparison of Fertility-Related Recommendations Across National Comprehensive Cancer Network, ASCO, Clinical Oncology Society of Australia, and European Society for Medical Oncology Guidelines for People With Cancer. JCO Oncology Practice. 2026. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41534015/ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎
Schon SB, Shapiro MV, Gracia C, et al. Medical and elective fertility preservation: impact of removal of the experimental label from oocyte cryopreservation. Journal of Assisted Reproduction and Genetics. 2017;34(9):1207-1215. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28656539/ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎
Knight S, Lorenzo A, Maloney AM. An approach to fertility preservation in prepubertal and postpubertal females: a critical review of current literature. Pediatric Blood & Cancer. 2015;62(6):935-939. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25739552/ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎
Meernik C, Engel SM, Wardell A. Disparities in fertility preservation use among adolescent and young adult women with cancer. Journal of Cancer Survivorship. 2023;17(5):1339-1348. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35169982/ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎
Stal J, Yi SY, Roche CI, et al. Are guidelines guiding? A mixed methods study examining the integration of ASCO fertility discussion guidelines in practice among oncologists and adolescents and young adults. Journal of Cancer Survivorship. 2025. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40536662/ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎