Las infusiones intravenosas (IV) suministran líquidos, vitaminas y minerales directamente al torrente sanguíneo, evitando el sistema digestivo para una mayor biodisponibilidad. Las formulaciones comunes incluyen el cóctel de Myers, NAD+ y glutatión.
Aunque generalmente son seguras cuando son administradas por profesionales, los riesgos incluyen infección en el sitio de inyección, inflamación de las venas y sobrecarga de líquidos.