El uso de sustancias, incluido el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol y el uso de drogas recreativas, acelera significativamente los procesos de envejecimiento y aumenta el riesgo de enfermedades crónicas.
El cese y la moderación son las intervenciones principales. Las estrategias de apoyo incluyen terapia conductual, terapias de reemplazo y modificaciones en el estilo de vida.