La terapia con células madre consiste en la administración de células madre para promover la regeneración de tejidos y, potencialmente, revertir el daño relacionado con la edad. Aunque es prometedora en estudios preclínicos, la evidencia clínica para aplicaciones de longevidad sigue siendo limitada y en gran medida experimental.
Las células madre tienen la capacidad única de diferenciarse en varios tipos de células y, potencialmente, reemplazar células dañadas o senescentes. Esta capacidad regenerativa las hace atractivas para las intervenciones de longevidad.
Las células madre pueden promover la longevidad a través de:
La evidencia actual se limita a:
Las células madre mesenquimales han mostrado potencial en estudios preclínicos para el tratamiento de condiciones relacionadas con la edad, con evidencia de efectos inmunomoduladores y regenerativos.[1] Se están llevando a cabo ensayos clínicos para evaluar la seguridad y eficacia de las terapias con células madre para diversas enfermedades relacionadas con la edad.[2]
Los riesgos potenciales incluyen:
Pittenger MF, Discher DE, Péault BM, et al. Mesenchymal stem cell perspective: cell biology to clinical progress. NPJ Regen Med. 2019;4:22. https://www.nature.com/articles/s41536-019-0083-6 ↩︎
Squillaro T, Peluso G, Galderisi U. Clinical trials with mesenchymal stem cells: an update. Cell Transplant. 2016;25(5):829-848. https://journals.sagepub.com/doi/10.3727/096368915X689622 ↩︎