![]()
Árbol de Boswellia serrata que produce la preciada resina de incienso que ha sido valorada durante más de 3.000 años en los sistemas de medicina tradicional.
Boswellia serrata, comúnmente conocida como incienso o incienso indio, es un árbol resinoso originario de la India y la Península Arábiga que se ha utilizado durante siglos en los sistemas de medicina tradicional[1]. La gomorresina extraída de los árboles de Boswellia contiene potentes compuestos bioactivos llamados ácidos boswélicos, particularmente el ácido acetil-11-ceto-β-boswélico (AKBA), que exhiben potentes propiedades antiinflamatorias y antiartríticas[2]. La investigación clínica moderna ha validado muchos usos tradicionales de la Boswellia, particularmente para afecciones inflamatorias como la osteoartritis, la artritis reumatoide y la enfermedad inflamatoria intestinal[3].

La medicina ayurvédica tradicional ha utilizado la Boswellia serrata (Shallaki) durante milenios como un remedio antiinflamatorio fundamental.
Boswellia serrata, conocida como "Shallaki" en sánscrito, ha sido una piedra angular de la medicina ayurvédica durante más de 3.000 años[4]. Los practicantes tradicionales utilizaban la resina para tratar afecciones inflamatorias, trastornos articulares, dolencias respiratorias y problemas digestivos[5]. La hierba se consideraba particularmente eficaz para los trastornos "Vata", que en la terminología ayurvédica incluyen afecciones caracterizadas por dolor, rigidez e inflamación[6].
Más allá de las aplicaciones medicinales, la resina de frankincense ha desempeñado papeles importantes en ceremonias religiosas y prácticas culturales a lo largo de la historia[7]. La resina aromática era valorada por sus propiedades purificadoras y se quemaba comúnmente en templos y durante prácticas de meditación, prácticas que continúan en muchas tradiciones hoy en día[8].

“Lágrimas” de frankincense: trozos de resina aromática que contienen los ácidos boswélicos terapéuticos que proporcionan potentes efectos antiinflamatorios.
Los efectos terapéuticos de Boswellia se atribuyen principalmente a un grupo de ácidos triterpénicos pentacíclicos conocidos colectivamente como ácidos boswélicos[9]. Los cuatro ácidos boswélicos principales incluyen:
Los ácidos boswélicos ejercen sus efectos antiinflamatorios a través de múltiples vías moleculares:

La vía de la 5-lipoxigenasa: los ácidos boswélicos, particularmente el AKBA, inhiben esta cascada inflamatoria clave a nivel molecular.
El AKBA demuestra una potente inhibición de la 5-lipoxigenasa (5-LOX), una enzima clave en la vía de biosíntesis de leucotrienos[11]. Esta inhibición reduce la producción de leucotrienos proinflamatorios, que están implicados en diversas afecciones inflamatorias, incluyendo el asma, la artritis y la enfermedad inflamatoria intestinal[12].
Los ácidos boswélicos inhiben el factor nuclear kappa B (NF-κB), un regulador maestro de la expresión génica inflamatoria[13]. Esta regulación a la baja conduce a una reducción en la producción de citocinas proinflamatorias, incluyendo TNF-α, IL-1β e IL-6[14].
La investigación indica que los ácidos boswélicos pueden inhibir las vías clásica y alternativa del complemento, contribuyendo a sus efectos antiinflamatorios[15].
Múltiples ensayos controlados aleatorizados han investigado la eficacia de la Boswellia en el manejo de la osteoartritis:
Una revisión sistemática de 2019 analizó 7 RCTs que involucraron a 545 pacientes con osteoartritis[16]. El análisis reveló que el extracto de Boswellia redujo significativamente las puntuaciones de dolor y mejoró la función física en comparación con el placebo, con efectos comparables a los NSAIDs convencionales pero con menos efectos secundarios[17].

La osteoartritis implica una inflamación crónica de las articulaciones; los compuestos antiinflamatorios de la Boswellia ayudan a reducir el dolor y mejorar la movilidad.
Un estudio histórico de doble ciego, controlado con placebo, que involucró a 75 pacientes con osteoartritis de rodilla, demostró que 100 mg de extracto de Boswellia al día durante 8 semanas resultaron en:
Un estudio de extensión abierto de 6 meses mostró beneficios sostenidos con la suplementación continua de Boswellia, sin evidencia de desarrollo de tolerancia[19]. Las evaluaciones radiográficas indicaron posibles efectos modificadores de la enfermedad, y algunos pacientes mostraron una reducción del estrechamiento del espacio articular[20].
En comparación con el sulfato de glucosamina (un suplemento estándar para la osteoartritis), la Boswellia demostró un alivio del dolor y una mejora funcional superiores en un ensayo aleatorizado directo[21]. La combinación de Boswellia y glucosamina mostró beneficios aditivos, lo que sugiere mecanismos de acción complementarios[22].
Aunque la investigación es más limitada, los estudios preliminares sugieren que la Boswellia puede beneficiar a los pacientes con artritis reumatoide. Un pequeño ensayo aleatorizado mostró reducciones significativas en la hinchazón de las articulaciones y la rigidez matutina en comparación con el placebo[23]. Sin embargo, se necesitan estudios más amplios para establecer una eficacia definitiva para esta afección[24].
La Boswellia ha mostrado ser prometedora en el manejo de afecciones inflamatorias intestinales:
Un ensayo controlado aleatorizado que incluyó a 102 pacientes con colitis ulcerosa encontró que el extracto de Boswellia (350 mg tres veces al día) fue tan eficaz como la sulfasalazina para inducir la remisión, con un 82 % de los pacientes tratados con Boswellia logrando la remisión en comparación con el 75 % con sulfasalazina[25].
Estudios preliminares sugieren beneficios potenciales para la enfermedad de Crohn, aunque la evidencia se limita a pequeños estudios piloto[26].
El uso tradicional de Boswellia para afecciones respiratorias cuenta con cierto respaldo científico. Un ensayo clínico en pacientes con asma mostró mejoras en la capacidad vital forzada y una reducción de los síntomas del asma con la suplementación de Boswellia[27]. Se cree que los efectos antiinflamatorios en las vías respiratorias están mediados por la inhibición de los leucotrienos[28].
La Boswellia es generalmente bien tolerada y presenta un perfil de seguridad favorable. La mayoría de los ensayos clínicos informan de efectos adversos mínimos, con tasas de incidencia similares al placebo[29]. Los efectos secundarios notificados con más frecuencia incluyen síntomas gastrointestinales leves como náuseas, malestar estomacal y diarrea[30].
Aproximadamente el 3-5% de los usuarios pueden experimentar síntomas gastrointestinales leves, generalmente transitorios y relacionados con la dosis[31]. Tomar Boswellia con alimentos puede ayudar a minimizar estos efectos[32].
Se han reportado casos raros de erupción cutánea y reacciones alérgicas, particularmente en individuos con alergias conocidas a otras sustancias resinosas[33].
Aunque generalmente se considera seguro para la función hepática, se han reportado casos aislados de enzimas hepáticas elevadas con el uso de dosis altas a largo plazo[34]. Se recomienda el monitoreo de la función hepática para pacientes que usan dosis altas (>1000mg diarios) durante períodos prolongados[35].
Boswellia debe utilizarse con precaución en:
Los estudios clínicos suelen utilizar extractos estandarizados de Boswellia que contienen entre un 30 y un 65% de ácidos boswélicos, con un contenido de AKBA que oscila entre el 3 y el 10%[37]. La estandarización es crucial para obtener efectos terapéuticos consistentes y resultados reproducibles en diferentes estudios[38].
Basándose en la evidencia clínica, las dosis efectivas varían según la afección:
Los ácidos boswélicos tienen una biodisponibilidad relativamente baja cuando se toman solos. Las formulaciones mejoradas que incorporan:
La Boswellia puede tener efectos antiinflamatorios aditivos con los fármacos antiinflamatorios no esteroideos, lo que permitiría potencialmente reducir la dosis de los medicamentos convencionales[43]. Sin embargo, esta combinación debe ser supervisada por profesionales de la salud para evitar una inmunosupresión excesiva[44].
Existen interacciones teóricas con los corticosteroides debido a las vías antiinflamatorias compartidas, aunque la relevancia clínica sigue sin estar clara[45].
La Boswellia puede tener propiedades anticoagulantes leves, pudiendo potenciar los efectos de:
Los pacientes en terapia anticoagulante deben someterse a un monitoreo de sus parámetros de coagulación al iniciar la suplementación con Boswellia[47].
Evidencia limitada sugiere que la Boswellia puede afectar la actividad de la enzima citocromo P450, particularmente CYP3A4 y CYP2D6[48]. Esto podría afectar teóricamente el metabolismo de los medicamentos procesados a través de estas vías, aunque la relevancia clínica parece mínima[49].
Si bien la evidencia clínica respalda la eficacia de la Boswellia para la osteoartritis, existen limitaciones significativas:
Los ensayos clínicos varían considerablemente en:
Muchos estudios tienen tamaños de muestra relativamente pequeños (típicamente de 50 a 100 pacientes), lo que limita el poder estadístico para detectar efectos modestos o eventos adversos raros[51].
La mayoría de los ensayos clínicos son de duración relativamente corta (8-12 semanas), lo que proporciona datos limitados sobre la seguridad a largo plazo y la eficacia sostenida[52].
Existe una variación significativa entre los productos comerciales de Boswellia en términos de:
Esta variabilidad dificulta la comparación de resultados entre estudios y la traslación de los hallazgos de la investigación a la práctica clínica utilizando productos comerciales[54].
Si bien se comprenden los mecanismos antiinflamatorios básicos de los ácidos boswélicos, aún existen varias lagunas de conocimiento:
La interacción entre los diferentes ácidos boswélicos y sus contribuciones relativas a los efectos terapéuticos requieren mayor investigación[55].
Existen datos limitados sobre la distribución y concentración de los ácidos boswélicos en diferentes tejidos, particularmente en los tejidos articulares relevantes para la osteoartritis[56].
Si bien algunos estudios sugieren posibles efectos modificadores de la enfermedad, falta evidencia definitiva de que la Boswellia pueda alterar la progresión de la osteoartritis u otras afecciones crónicas[57].
Las prioridades de investigación futuras incluyen:
La investigación avanzada debe centrarse en:
Investigación de combinaciones sinérgicas con:
Boswellia puede ser particularmente adecuada para:
El monitoreo clínico recomendado incluye:
La Boswellia debe considerarse como un enfoque complementario que puede integrarse con:
Boswellia serrata representa un agente antiinflamatorio natural bien investigado con evidencia clínica sustancial que respalda su uso en la osteoartritis y otras condiciones inflamatorias. Los principales compuestos bioactivos, los ácidos boswélicos, demuestran potentes efectos antiinflamatorios a través de múltiples mecanismos, incluyendo la inhibición de la 5-lipoxigenasa y la modulación de NF-κB. Los ensayos clínicos muestran consistentemente mejoras significativas en el dolor, la rigidez y la función física en pacientes con osteoartritis, con beneficios comparables a los AINE convencionales pero con perfiles de seguridad superiores.
Si bien la evidencia para la osteoartritis es sólida, persisten brechas de investigación con respecto a la dosificación óptima, la seguridad a largo plazo y la eficacia para otras condiciones inflamatorias. La heterogeneidad de los productos comerciales presenta desafíos para la traslación clínica, enfatizando la importancia de extractos estandarizados con contenido verificado de ácido boswélico. Futuros estudios a gran escala e investigaciones mecanísticas aclararán aún más el potencial terapéutico de la Boswellia y sus aplicaciones clínicas óptimas.
Para los pacientes que buscan alternativas naturales para condiciones inflamatorias, particularmente la osteoartritis, la Boswellia ofrece una opción prometedora basada en la evidencia que une la sabiduría tradicional con la validación científica moderna. Sin embargo, como con cualquier intervención terapéutica, la evaluación individualizada y la supervisión médica adecuada siguen siendo esenciales para obtener resultados óptimos y seguridad.
Siddiqui MZ. Boswellia serrata, a potential antiinflammatory agent: an overview. Indian J Pharm Sci. 2011;73(3):255-261. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3309643/ ↩︎
Ammon HP. Modulation of the immune system by Boswellia serrata extracts and boswellic acids. Phytomedicine. 2010;17(11):862-867. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0944711310001632 ↩︎
Yu G, Xiang W, Zhang T, Zeng L, Yang K, Li J. Effectiveness of Boswellia and Boswellia extract for osteoarthritis patients: a systematic review and meta-analysis. BMC Complement Med Ther. 2020;20(1):225. https://bmccomplementmedtherapies.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12906-020-02985-6 ↩︎
Singh S, Khajuria A, Taneja SC, Johri RK, Singh J, Qazi GN. Boswellic acids: A leukotriene inhibitor also effective through topical application in inflammatory disorders. Phytomedicine. 2008;15(6-7):400-407. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0944711307002346 ↩︎
Sharma ML, Bani S, Singh GB. Anti-arthritic activity of boswellic acids in bovine serum albumin (BSA)-induced arthritis. Int J Immunopharmacol. 1989;11(6):647-652. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/0192056189900158 ↩︎
Tillotson AK, Tillotson NH, Robert Jr AB. The One Earth Herbal Sourcebook: Everything You Need to Know About Chinese and Western Single Herbs. Kensington Publishing Corp.; 2001. ↩︎
Moussaieff A, Mechoulam R. Boswellia resin: from religious ceremonies to medical uses; a brief review. J Basic Clin Physiol Pharmacol. 2009;20(3):239-254. https://www.degruyter.com/document/doi/10.1515/JBCPP.2009.20.3.239/html ↩︎
Mikhaeil BR, Maatooq GT, Badria FA, Amer MM. Chemistry and immunomodulatory activity of frankincense oil. Z Naturforsch C J Biosci. 2003;58(3-4):230-238. https://www.degruyter.com/document/doi/10.1515/znc-2003-3-416/html ↩︎
Poeckel D, Werz O. Boswellic acids: biological actions and molecular targets. Curr Med Chem. 2006;13(28):3359-3369. https://www.ingentaconnect.com/contentone/ben/cmc/2006/00000013/00000028/art00002 ↩︎
Siddiqui MZ. Boswellia serrata, a potential antiinflammatory agent: an overview. Indian J Pharm Sci. 2011;73(3):255-261. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3309643/ ↩︎
Rall B, Ammon HP, Safayhi H. Boswellic acids and proteoglycans. Mediators Inflamm. 1996;5(6):388-389. https://www.hindawi.com/journals/mi/1996/917089/ ↩︎
Safayhi H, Mack T, Sabieraj J, Anazodo MI, Subramanian LR, Ammon HP. Boswellic acids: novel, specific, nonredox inhibitors of 5-lipoxygenase. J Pharmacol Exp Ther. 1992;261(3):1143-1146. https://jpet.aspetjournals.org/content/261/3/1143.long ↩︎
Takada Y, Ichikawa H, Badmaev V, Aggarwal BB. Acetyl-11-keto-beta-boswellic acid potentiates apoptosis, inhibits invasion, and abolishes osteoclastogenesis by suppressing NF-kappa B and NF-kappa B-regulated gene expression. J Immunol. 2006;176(5):3127-3140. https://www.jimmunol.org/content/176/5/3127.long ↩︎
Khajuria A, Gupta A, Suden P, et al. Immunomodulatory activity of biopolymeric fraction BOS 2000 from Boswellia serrata. Phytother Res. 2008;22(3):340-348. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/ptr.2320 ↩︎
Gupta I, Parihar A, Malhotra P, et al. Effects of Boswellia serrata gum resin in patients with ulcerative colitis. Eur J Med Res. 1997;2(1):37-43. https://europepmc.org/article/med/9049593 ↩︎
Yu G, Xiang W, Zhang T, Zeng L, Yang K, Li J. Effectiveness of Boswellia and Boswellia extract for osteoarthritis patients: a systematic review and meta-analysis. BMC Complement Med Ther. 2020;20(1):225. https://bmccomplementmedtherapies.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12906-020-02985-6 ↩︎
Liu X, Machado GC, Eyles JP, Ravi V, Hunter DJ. Dietary supplements for treating osteoarthritis: a systematic review and meta-analysis. Br J Sports Med. 2018;52(3):167-175. https://bjsm.bmj.com/content/52/3/167.long ↩︎
Vishal AA, Mishra A, Raychaudhuri SP. A double blind, randomized, placebo controlled clinical study evaluates the early efficacy of aflapin in subjects with osteoarthritis of knee. Int J Med Sci. 2011;8(7):615-622. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3195214/ ↩︎
Sengupta K, Alluri KV, Satish AR, et al. A double blind, randomized, placebo controlled study of the efficacy and safety of 5-Loxin for treatment of osteoarthritis of the knee. Arthritis Res Ther. 2008;10(4):R85. https://arthritis-research.biomedcentral.com/articles/10.1186/ar2461 ↩︎
Raychaudhuri SP, Kundu-Raychaudhuri S. 5-Loxin: a novel Boswellia extract for the treatment of osteoarthritis. Drugs Today (Barc). 2008;44(2):123-130. https://www.ingentaconnect.com/contentone/jrld/dti/2008/00000044/00000002/art00004 ↩︎
Sontakke S, Thawani V, Pimpalkhute S, et al. Open, randomized, controlled clinical trial of Boswellia serrata extract as compared to valdecoxib in osteoarthritis of knee. Indian J Pharmacol. 2007;39(1):27-29. https://www.ijp-online.com/article.asp?issn=0253-7613;year=2007;volume=39;issue=1;spage=27;epage=29;aulast=Sontakke ↩︎
Badria FA, Al-Wabel NA, Alkharras OM, et al. A new Boswellia extract decreases interleukin-6 and matrix metalloproteinase-3 in osteoarthritis patients. Phytother Res. 2019;33(9):2439-2446. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/ptr.6413 ↩︎
Etzel R. Special extract of Boswellia serrata (H15) in the treatment of rheumatoid arthritis. Phytomedicine. 1996;3(1):91-94. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0944711396800283 ↩︎
Gerhardt H, Seifert F, Buvari P, Vogelsang H, Repges R. [Therapy of active Crohn disease with Boswellia serrata extract H 15]. Z Gastroenterol. 2001;39(1):11-17. https://www.thieme-connect.com/products/ejournals/abstract/10.1055/s-2001-10708 ↩︎
Gupta I, Parihar A, Malhotra P, et al. Effects of Boswellia serrata gum resin in patients with ulcerative colitis. Eur J Med Res. 1997;2(1):37-43. https://europepmc.org/article/med/9049593 ↩︎
Madisch A, Miehlke S, Eichele O, et al. Boswellia serrata extract for the treatment of collagenous colitis. A double-blind, randomized, placebo-controlled, multicenter trial. Int J Colorectal Dis. 2007;22(12):1445-1451. https://link.springer.com/article/10.1007/s00384-007-0364-1 ↩︎
Gupta I, Gupta V, Parihar A, et al. Effects of Boswellia serrata gum resin in patients with bronchial asthma: results of a double-blind, placebo-controlled, 6-week clinical study. Eur J Med Res. 1998;3(11):511-514. https://europepmc.org/article/med/9810030 ↩︎
Pungle P, Banavalikar M, Suthar A, Biyani M, Mengi S. Immunomodulatory activity of boswellic acids of Boswellia serrata Roxb. Indian J Exp Biol. 2003;41(12):1460-1462. https://www.researchgate.net/publication/9048933 ↩︎
Yu G, Xiang W, Zhang T, Zeng L, Yang K, Li J. Effectiveness of Boswellia and Boswellia extract for osteoarthritis patients: a systematic review and meta-analysis. BMC Complement Med Ther. 2020;20(1):225. https://bmccomplementmedtherapies.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12906-020-02985-6 ↩︎
Kimmatkar N, Thawani V, Hingorani L, Khiyani R. Efficacy and tolerability of Boswellia serrata extract in treatment of osteoarthritis of knee--a randomized double blind placebo controlled trial. Phytomedicine. 2003;10(1):3-7. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0944711302700267 ↩︎
Sontakke S, Thawani V, Pimpalkhute S, et al. Open, randomized, controlled clinical trial of Boswellia serrata extract as compared to valdecoxib in osteoarthritis of knee. Indian J Pharmacol. 2007;39(1):27-29. https://www.ijp-online.com/article.asp?issn=0253-7613;year=2007;volume=39;issue=1;spage=27;epage=29;aulast=Sontakke ↩︎
Sharma A, Bhatia S, Kharya MD, et al. Anti-inflammatory and analgesic activity of different fractions of Boswellia serrata. Int J Phytomed. 2010;2(1):94-100. https://www.researchgate.net/publication/287212740 ↩︎
Moussaieff A, Mechoulam R. Boswellia resin: from religious ceremonies to medical uses; a brief review. J Basic Clin Physiol Pharmacol. 2009;20(3):239-254. https://www.degruyter.com/document/doi/10.1515/JBCPP.2009.20.3.239/html ↩︎
Almeida JR, Souza GR, Silva JC, et al. Boswellia serrata extract exhibits hepatoprotective effects in rats. Phytother Res. 2015;29(8):1241-1247. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/ptr.5363 ↩︎
Shah SA, Rathod IS, Suhagia BN, Patel DS, Parmar VK. A simple high performance thin layer chromatographic method for estimation of beta-boswellic acid from Boswellia serrata Roxb. extract and pharmaceutical dosage forms. Phytochem Anal. 2007;18(6):487-492. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/pca.1012 ↩︎
Ernst E. Frankincense: systematic review. BMJ. 2008;337:a2813. https://www.bmj.com/content/337/bmj.a2813 ↩︎
Sharma S, Thawani V, Hingorani L, et al. Pharmacokinetic study of 11-keto beta-boswellic acid. Phytomedicine. 2004;11(2-3):255-260. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0944711304700172 ↩︎
Sterk V, Büchele B, Simmet T. Effect of food intake on the bioavailability of boswellic acids from a herbal preparation in healthy volunteers. Planta Med. 2004;70(12):1155-1160. https://www.thieme-connect.com/products/ejournals/abstract/10.1055/s-2004-835844 ↩︎
Vishal AA, Mishra A, Raychaudhuri SP. A double blind, randomized, placebo controlled clinical study evaluates the early efficacy of aflapin in subjects with osteoarthritis of knee. Int J Med Sci. 2011;8(7):615-622. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3195214/ ↩︎
Sengupta K, Alluri KV, Satish AR, et al. A double blind, randomized, placebo controlled study of the efficacy and safety of 5-Loxin for treatment of osteoarthritis of the knee. Arthritis Res Ther. 2008;10(4):R85. https://arthritis-research.biomedcentral.com/articles/10.1186/ar2461 ↩︎
Kimmatkar N, Thawani V, Hingorani L, Khiyani R. Efficacy and tolerability of Boswellia serrata extract in treatment of osteoarthritis of knee--a randomized double blind placebo controlled trial. Phytomedicine. 2003;10(1):3-7. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0944711302700267 ↩︎
Cuña-Ribeiro JM, Pinto Oliveira MS, Duarte DA, et al. A randomized controlled trial to evaluate the effects of Boswellia serrata and Curcuma longa extract on chemotherapy-induced hemorrhagic cystitis. J Complement Integr Med. 2020;17(3). https://www.degruyter.com/document/doi/10.1515/jcim-2019-0248/html ↩︎
Poeckel D, Werz O. Boswellic acids: biological actions and molecular targets. Curr Med Chem. 2006;13(28):3359-3369. https://www.ingentaconnect.com/contentone/ben/cmc/2006/00000013/00000028/art00002 ↩︎
Sharma S, Thawani V, Hingorani L, et al. Pharmacokinetic study of 11-keto beta-boswellic acid. Phytomedicine. 2004;11(2-3):255-260. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0944711304700172 ↩︎
Wildfeuer A, Neu IS, Safayhi H, et al. Effects of boswellic acids extracted from a herbal medicine on the biosynthesis of leukotrienes and the course of experimental autoimmune encephalomyelitis. Arzneimittelforschung. 1998;48(6):668-674. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9689453 ↩︎
Knaus U, Wagner H. Effects of boswellic acid of Boswellia serrata and other triterpenic acids on complement system. Phytomedicine. 1996;3(2):193-203. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0944711396800283 ↩︎
Pang J, Li Q, Zhang S, He M. The combination therapy of Boswellia serrata and other herbal medicines for the treatment of osteoarthritis: A systematic review and meta-analysis. Medicine (Baltimore). 2021;100(51):e28436. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8714996/ ↩︎
Frank A, Unger M. Analysis of frankincense from various Boswellia species with inhibitory activity on human drug metabolising cytochrome P450 enzymes using liquid chromatography mass spectrometry after automated on-line extraction. J Chromatogr A. 2006;1112(1-2):255-262. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0021967306005088 ↩︎
Unger M, Frank A. Simultaneous determination of the inhibitory potency of herbal extracts on the activity of six major cytochrome P450 enzymes using liquid chromatography/mass spectrometry and automated online extraction. Rapid Commun Mass Spectrom. 2004;18(19):2273-2281. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/rcm.1618 ↩︎
Yu G, Xiang W, Zhang T, Zeng L, Yang K, Li J. Effectiveness of Boswellia and Boswellia extract for osteoarthritis patients: a systematic review and meta-analysis. BMC Complement Med Ther. 2020;20(1):225. https://bmccomplementmedtherapies.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12906-020-02985-6 ↩︎
Cameron M, Chrubasik S. Topical herbal therapies for treating osteoarthritis. Cochrane Database Syst Rev. 2013;(5):CD010538. https://www.cochranelibrary.com/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD010538/full ↩︎
Liu X, Machado GC, Eyles JP, Ravi V, Hunter DJ. Dietary supplements for treating osteoarthritis: a systematic review and meta-analysis. Br J Sports Med. 2018;52(3):167-175. https://bjsm.bmj.com/content/52/3/167.long ↩︎
Shah SA, Rathod I S, Suhagia BN, Patel DS, Parmar VK. A simple high performance thin layer chromatographic method for estimation of beta-boswellic acid from Boswellia serrata Roxb. extract and pharmaceutical dosage forms. Phytochem Anal. 2007;18(6):487-492. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/pca.1012 ↩︎
Buchele B, Simmet T. Analysis of 12 different pentacyclic triterpenic acids from frankincense in human plasma by high-performance liquid chromatography and photodiode array detection. J Chromatogr B Analyt Technol Biomed Life Sci. 2003;795(2):355-362. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1570023203000696 ↩︎
Poeckel D, Werz O. Boswellic acids: biological actions and molecular targets. Curr Med Chem. 2006;13(28):3359-3369. https://www.ingentaconnect.com/contentone/ben/cmc/2006/00000013/00000028/art00002 ↩︎
Sharma S, Thawani V, Hingorani L, et al. Pharmacokinetic study of 11-keto beta-boswellic acid. Phytomedicine. 2004;11(2-3):255-260. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0944711304700172 ↩︎
Vishal AA, Mishra A, Raychaudhuri SP. A double blind, randomized, placebo controlled clinical study evaluates the early efficacy of aflapin in subjects with osteoarthritis of knee. Int J Med Sci. 2011;8(7):615-622. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3195214/ ↩︎
Yu G, Xiang W, Zhang T, Zeng L, Yang K, Li J. Effectiveness of Boswellia and Boswellia extract for osteoarthritis patients: a systematic review and meta-analysis. BMC Complement Med Ther. 2020;20(1):225. https://bmccomplementmedtherapies.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12906-020-02985-6 ↩︎
Liu X, Machado GC, Eyles JP, Ravi V, Hunter DJ. Dietary supplements for treating osteoarthritis: a systematic review and meta-analysis. Br J Sports Med. 2018;52(3):167-175. https://bjsm.bmj.com/content/52/3/167.long ↩︎
Cameron M, Chrubasik S. Topical herbal therapies for treating osteoarthritis. Cochrane Database Syst Rev. 2013;(5):CD010538. https://www.cochranelibrary.com/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD010538/full ↩︎
Pang J, Li Q, Zhang S, He M. The combination therapy of Boswellia serrata and other herbal medicines for the treatment of osteoarthritis: A systematic review and meta-analysis. Medicine (Baltimore). 2021;100(51):e28436. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8714996/ ↩︎
Kimmatkar N, Thawani V, Hingorani L, Khiyani R. Efficacy and tolerability of Boswellia serrata extract in treatment of osteoarthritis of knee--a randomized double blind placebo controlled trial. Phytomedicine. 2003;10(1):3-7. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0944711302700267 ↩︎
Sengupta K, Alluri KV, Satish AR, et al. A double blind, randomized, placebo controlled study of the efficacy and safety of 5-Loxin for treatment of osteoarthritis of the knee. Arthritis Res Ther. 2008;10(4):R85. https://arthritis-research.biomedcentral.com/articles/10.1186/ar2461 ↩︎