| Tipo | Derivado de aminoácido (Endógeno) |
| Compuesto activo | Monohidrato de creatina |
| Fuente | Carne roja, mariscos, síntesis endógena |
| Rango de dosis | 3–5 g/día (Mantenimiento) |
| Vida media | ~3 horas (Plasma) |
| Beneficio principal | Masa muscular, fuerza, memoria |
| Absorción | Alta (~99% de biodisponibilidad) |
La creatina es un compuesto bioenergético fundamental que mantiene las reservas de fosfato de alta energía necesarias para la regeneración del ATP celular, particularmente en el músculo esquelético y los tejidos neuronales. Reconocida clínicamente como una de las intervenciones más eficaces para la sarcopenia relacionada con la edad y el deterioro cognitivo, sirve como piedra angular de los protocolos de longevidad basados en la evidencia con un perfil de seguridad excepcional.[1][2][3]
Alias
Puntos clave
Para qué se utiliza
La creatina es un ácido orgánico nitrogenado de origen natural que se sintetiza de forma endógena a partir de los aminoácidos arginina, glicina y metionina, principalmente en el hígado, los riñones y el páncreas.
La utilidad clínica de la creatina abarca los dominios musculoesquelético, neurológico y metabólico, y la evidencia más sólida respalda su papel en el rendimiento y la preservación de los tejidos relacionados con la edad.
| Resultado / Objetivo | Efecto* | Consistencia | Calidad de la evidencia | Ensayos | Notas |
|---|---|---|---|---|---|
| Masa corporal magra | Alta | Alta | 50+ RCTs | Ganancias significativas cuando se combina con ejercicio de resistencia en todas las edades.[4:2][3:4] | |
| Memoria y cognición | Alta | Alta | 16 RCTs | Mejoras validadas en la memoria y la velocidad de procesamiento en adultos mayores.[2:3] | |
| Fuerza del tren superior | Alta | Alta | Muchos RCTs | Mejora la fuerza máxima y la resistencia en movimientos del tren superior.[12] | |
| Fuerza del tren inferior | Alta | Alta | Muchos RCTs | Mejora robusta de la potencia de las piernas y el rendimiento funcional.[12:1] | |
| Densidad mineral ósea | Moderada | Moderada | Múltiples RCTs | Apoya la salud ósea en mujeres posmenopáusicas con osteopenia.[13][14] | |
| Capacidad de resistencia | Moderada | Moderada | Metaanálisis | Beneficios modestos pero significativos en el rendimiento aeróbico de esfuerzos repetidos.[15] | |
| Perfil lipídico | Alta | Alta | Metaanálisis | Sin cambios significativos o perjudiciales en el colesterol o los triglicéridos en sangre.[11:1] | |
| Salud renal (GFR) | Alta | Alta | Metaanálisis | Seguridad confirmada; sin efectos adversos en la tasa de filtración glomerular medida.[8:2] |
La creatina sirve como el principal reservorio de grupos fosfato de alta energía en el citoplasma y las mitocondrias, creando una "lanzadera" metabólica que apoya la vitalidad celular.
La creatina es el estándar de oro clínico para tratar la sarcopenia (pérdida de masa muscular) y la osteopenia (pérdida de masa ósea) en las personas mayores. Cuando se combina con el entrenamiento de resistencia, aumenta significativamente la masa de tejido magro y la independencia funcional.[3:6][14:1] También ayuda en la rehabilitación ortopédica pediátrica y adolescente al mitigar la atrofia muscular durante la inmovilización.[19]
En el cerebro, la creatina amortigua el hipometabolismo de la glucosa y el estrés oxidativo. Los metaanálisis confirman que mejora el rendimiento de la memoria y la función ejecutiva en adultos mayores e individuos sanos bajo estrés metabólico.[2:4][5:8] En contextos psiquiátricos como la esquizofrenia, aunque los niveles de creatina cerebral están estrechamente regulados, el apoyo al sistema de amortiguación energética puede mejorar la estabilidad neurometabólica.[17:2]

La suplementación con creatina no altera negativamente los perfiles lipídicos en sangre (colesterol total, LDL, triglicéridos).[11:2] En entornos clínicos, el fosfato de creatina sódica intravenoso se ha utilizado eficazmente para apoyar la bioenergética miocárdica en afecciones como la miocarditis viral.[20] Además, es segura para los marcadores metabólicos tanto en adolescentes sanos como en poblaciones clínicas, como aquellas con lupus eritematoso sistémico.[7:2][21]
Investigaciones emergentes identifican a la creatina como un agente protector potencial para la barrera intestinal. Al reponer las reservas de energía de los enterocitos y proporcionar soporte antioxidante, puede reducir el daño oxidativo y la inflamación en el tracto gastrointestinal.[16:1]
Las mejoras en el rendimiento físico y la saturación de los tejidos suelen producirse en un plazo de 5 a 7 días con un protocolo de carga, o de 3 a 4 semanas con una dosis de mantenimiento estándar de 3 a 5 g diarios.
La evidencia clínica actual no respalda un vínculo causal entre la suplementación con creatina y la pérdida de cabello; esta preocupación se originó en un único estudio pequeño sobre los niveles de DHT que no ha sido replicado.
Sí. Las revisiones sistemáticas y los metaanálisis confirman que la creatina es segura para los riñones en individuos sanos. Sin embargo, puede elevar los niveles de creatinina sérica, lo que puede ser malinterpretado como una disfunción renal.[8:12]
La evidencia para esta monografía fue evaluada utilizando el marco GRADE (Grading of Recommendations, Assessment, Development, and Evaluations).
Bai X, Xu T. Effects of combined versus single supplementation of creatine and beta-alanine on aerobic and anaerobic performance: a systematic review and network meta-analysis. Journal of the International Society of Sports Nutrition. 2026. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42384726/ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎
Prokopidis K, et al. Effects of creatine supplementation on memory in healthy individuals: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Nutrition Reviews. 2023. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35984306/ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎
Sharifian G, et al. Impact of creatine supplementation and exercise training in older adults: a systematic review and meta-analysis. European Review of Aging and Physical Activity. 2025. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41062952/ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎
Delpino FM, et al. Influence of age, sex, and type of exercise on the efficacy of creatine supplementation on lean body mass: A systematic review and meta-analysis. Nutrition. 2022. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35986981/ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎
Meftahi GH, et al. Creatine Activity as a Neuromodulator in the Central Nervous System. Archives of Razi Institute. 2023. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38226371/ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎
Ashtary-Larky D, et al. Effects of Creatine and β-Alanine Co-Supplementation on Exercise Performance and Body Composition: A Systematic Review. Nutrients. 2025. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40647180/ ↩︎ ↩︎
Rubinchuk A, et al. Evaluating the Safety of Creatine Monohydrate in Adolescents: A Systematic Review of Renal, Hepatic, and Cardiometabolic Outcomes. Cureus. 2026. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42124755/ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎
Naeini EK, et al. Effect of creatine supplementation on kidney function: a systematic review and meta-analysis. BMC Nephrology. 2025. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41199218/ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎
Wu SH, et al. Creatine Supplementation for Muscle Growth: A Scoping Review of Randomized Clinical Trials from 2012 to 2021. Nutrients. 2022. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35334912/ ↩︎ ↩︎
Ashtary-Larky D, et al. Creatine Supplementation in Combat Sport Athletes: A Narrative Systematic Review. Journal of Dietary Supplements. 2025. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40755023/ ↩︎
Gimenez FVM, et al. Does creatine affect lipid profile? a systematic review and meta-analysis of randomized placebo-controlled trials. Frontiers in Nutrition. 2026. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42180567/ ↩︎ ↩︎ ↩︎
Kazeminasab F, et al. The Effects of Creatine Supplementation on Upper- and Lower-Body Strength and Power: A Systematic Review and Meta-Analysis. Nutrients. 2025. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40944139/ ↩︎ ↩︎
Chen KH, et al. Nutritional Supplementation Combined with Exercise for Musculoskeletal Health in Women: A Systematic Review and Meta-Analysis. International Journal of Medical Sciences. 2026. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42158825/ ↩︎
Moreira-Velasco JE, et al. Beyond Calcium and Vitamin D: Exploring Creatine, β-Hydroxy-β-methylbutyrate, Prebiotics and Probiotics in Osteosarcopenia. Nutrients. 2025. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40732957/ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎
Fernández-Landa J, et al. Effects of Creatine Monohydrate on Endurance Performance in a Trained Population: A Systematic Review and Meta-analysis. Sports Medicine. 2023. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36877404/ ↩︎
Oliveira JT, Pieniz S. Role of creatine supplementation in intestinal health: a narrative review of its antioxidant and anti-inflammatory potential. Nutrition. 2026. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42202735/ ↩︎ ↩︎
Yang YS, et al. Meta-analytic evidence of elevated choline, reduced N-acetylaspartate, and normal creatine in schizophrenia. NeuroImage. Clinical. 2023. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37406595/ ↩︎ ↩︎ ↩︎
Sal-Sarria S, Fernández-Blanco A. Creatine and cognitive function in rodents: A systematic review of behavioral and neurobiological evidence. Behavioural Brain Research. 2026. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42331064/ ↩︎
Hoffman ID, Combs K. Creatine Supplementation in Pediatric Orthopedic Rehabilitation: A Translational Review and Proposed Clinical Trial Framework. Journal of Orthopaedic Case Reports. 2026. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42273503/ ↩︎ ↩︎
Wang L, et al. Efficacy and safety of creatine phosphate sodium in the treatment of viral myocarditis: A systematic review and meta-analysis. PloS One. 2025. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39854433/ ↩︎ ↩︎
Aleksovska K, et al. What Are the Normal Serum Creatine Kinase Values for Skeletal Muscle? A Worldwide Systematic Review. European Journal of Neurology. 2025. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40511619/ ↩︎