La «falta de energía» suele ser una combinación de deuda de sueño, desajuste circadiano, carga de estrés, alimentación insuficiente o excesiva y un desajuste en el entrenamiento. Comience por identificar el factor dominante.
Consulte con un médico sobre la fatiga persistente o inexplicable. Los patrones comunes que se consideran incluyen la anemia/estado del hierro, la función tiroidea, la apnea del sueño, la depresión/ansiedad, los efectos de los medicamentos, etc.
Pruebe un “bloque de estabilidad” de 14 días: