Los protocolos de ayuno varían desde la alimentación restringida en el tiempo (TRE) leve hasta el ayuno en días alternos y los ayunos de varios días. En humanos, la evidencia más sólida suele referirse a una pérdida de peso modesta y a algunos cambios cardiometabólicos, con advertencias importantes sobre la adherencia, la calidad de la dieta y la seguridad para ciertas poblaciones.[1][2]
Regla de alta señal
Si cambias el ayuno, el entrenamiento y la composición de la dieta a la vez, no sabrás qué funcionó.
Las revisiones sistemáticas de ensayos aleatorizados sugieren que la TRE puede producir reducciones modestas en el peso corporal y la masa grasa en adultos, con efectos mixtos en los marcadores cardiometabólicos según la población y los detalles del protocolo.[2:1][3]
Se recomienda precaución adicional en caso de:
Si presenta síntomas de alerta (red-flag symptoms) mientras ayuna, deténgase y consulte: Red Flags
Ver: Experimentos N‑de‑1
de Cabo R, Mattson MP. Effects of Intermittent Fasting on Health, Aging, and Disease. N Engl J Med. 2019;381(26):2541–2551. doi:10.1056/NEJMra1905136 ↩︎
Moon S, Kang J, Kim SH, et al. Metabolic Efficacy of Time-Restricted Eating in Adults: A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomized Controlled Trials. J Clin Endocrinol Metab. 2022;107(12):3428–3441. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36190980/ ↩︎ ↩︎
The Effect of Time-Restricted Eating on Cardiometabolic Risk Factors: A Systematic Review and Meta-Analysis. Nutrients. 2024. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39519533/ ↩︎